
El Congreso estadounidense aprobó un presupuesto de defensa de 708.000 millones de dólares para el año 2011. Este presupuesto se divide en dos partes: 549.000 millones de dólares para programas de defensa nacional y 159.000 millones de dólares para intervenciones militares en el extranjero, principalmente en Afganistán e Irak.
El presupuesto de defensa nacional para 2011 representa un aumento de 18 millones de dólares respecto a 2010, que era de 531.000 millones, lo que supone un aumento del 3,4 por ciento. El Secretario de Defensa, Robert Gates, justificó dicho incremento afirmando que hace falta “mantener, entrenar y equipar a los soldados que sostienen las intervenciones militares en el exterior”.
“El presupuesto para 2011 proporcionará recursos adicionales necesarios para mantener las tropas de EEUU en la “Operación Libertad Duradera” – en Afganistán y en otros lugares – y la “Operación Libertad Irakí”. Esto incluye fondos para salarios, logística y protección, así como fondos para formar y armar a la Policía y al Ejército en Afganistán e Irak y poder retirar a las tropas”, dice el documento.
“Las decisiones tomadas y el nuevo presupuesto reflejan el compromiso de Estados Unidos para mantener las guerras que estamos librando”, dijo Gates.
Además, el Departamento de Defensa ha solicitado un presupuesto complementario de 33.000 millones de dólares para “apoyar los costos adicionales de la nueva estrategia del presidente en Afganistán” y enviar 30.000 soldados adicionales al país. También se supo que se destinarán 75 millones de dólares en 2011 para entrenar y equipar grupos militares en Yemen para “luchar contra grupos insurgentes”.
Otra medida contemplada consiste en incrementar un 1,4% las pagas a los militares.
También una parte del presupuesto se destinará a modernizar las armas nucleares existentes.
En el documento se habla de poner en funcionamiento el llamado Comando Cybercom, un proyecto del Departamento de Defensa para censurar en internet cualquier tipo de contenido que se considere que es peligroso para la “seguridad” de EEUU.
LibreRed.net
Información detallada: http://comptroller.defense.gov/defbudget/fy2011/fy2011_BudgetBriefing.pdf
lunes, 27 de diciembre de 2010
Estados Unidos aumenta presupuesto militar y gastará 708.000 millones de dólares en 2011 ( El Ciudadano).
Este lunes mitin en apoyo a presos de la CAS en huelga de hambre ( El Ciudadano).

Familiares y amigos de los casi 90 internos que llevan 13 días en huelga de hambre en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) de Santiago, en repudio a las condiciones carcelarias que llevaron a la muerte de 81 internos en San Miguel y en demanda de mejoras internas, llaman a una manifestación en las afueras de la CAS, para este lunes 27 entre las once y doce del día.
Como indica el llamado, “las forma de solidarizar con ellos son muchas y hasta intangibles, pero por ahora se necesita que exista apoyo real y efectivo para que en su cotidianidad tengan la fuerza colectiva de seguir con su movilizacion hasta el final”.
Los objetivos de la huelga de hambre se relacionan con los beneficios intrapenitenciarios, es decir, “que se agilicen y se cumplan y se lleven efectivamente a cabo en el caso de quienes han cumplido con los requisitos”. Esto se refiere principalmente a las salidas dominicales, sabatinas y condicionales.
El segundo punto se refiere a la dignificación de las condiciones de vida dentro de la cárcel, es decir, “un mejor trato a las visitas (trato que es, hasta el día de hoy increíblemente vejatorio), más horas de visitas, más horas de patio, entre otros”, exigieron los reos del recinto de alta seguridad.
Familiares y amigos convocan a individualidades y organizaciones a ir mañana lunes a manifestarse con gritos y pancartas una hora antes del mediodía.
Motín en cárcel de Puente Alto
A las manifestaciones de presos en la CAS y Antofagasta -el martes pasado- se sumó el viernes recién pasado un enfrentamiento entre reos del penal de Puente Alto con gendarmes debido a los traslados a los que serían sometidos estos en los próximos días.
Según las informaciones, un grupo de presos previamente organizados prendieron sábanas y frazadas que sacaron por la ventana en señal de protesta. Gendarmería intentó controlar las llamas y a los internos, quedando todo registrado, ya que la prensa fue avisada previamente por los mismos presos.
Al verse sobrepasados los carceleros, se hizo necesario el apoyo de las Unidades de Servicios Especiales Penitenciarios (USEP), lo que generó una resistencia que dejó 54 reos heridos y 3 gendarmes con heridas menores (ni siquiera debieron ser trasladados a hospitales). En las afueras del recinto, se produjeron enfrentamientos entre familiares y Carabineros.
Hasta el día sábado 25 de diciembre, 43 de los lesionados están devueltos a sus celdas mientras que los 11 restantes están hospitalizados en dos centros de salud distintos.
Los amotinados exijían la presencia de la Jueza de Garantía Gisela Muñoz, ya que no desean ser trasladados a otros penales donde las medidas de seguridad son mucho más duras (en algunos casos, con hasta 22 horas diarias de encierro).
Finalmente se decretó el traslado de 32 presos: 11 fueron destinados al Centro de Cumplimiento Penitenciario Colina II, y los otros 21 a la Cárcel de Alta Seguridad (CAS).
Cristóbal Cornejo
domingo, 26 de diciembre de 2010
11 días en huelga de hambre cumplen reos de Cárcel de Alta Seguridad ( El Ciudadano).

Luego del incendio ocurrido el 8 de diciembre en la cárcel de San Miguel, un grupo de reos de la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) de Santiago, iniciaron una huelga de hambre líquida a partir del día lunes 13 de diciembre. Hoy son cerca de 90 las personas movilizadas. A esta manifestación, se suma la ocurrida el pasado martes en Antofagasta, donde presos subieron hasta los techos de la cárcel de esa ciudad para protestar por las condiciones intrapenitenciarias.
Según indicaron los internos de la CAS en una declaración pública, la huelga es “una muestra más del descontento generalizado” en relación al sistema carcelario, un descontento “que ha existido siempre y que la masacre de San Miguel no hizo más que sacar a la luz pública”.
“Es inconcebible que 81 personas mueran calcinadas y que se considere el hecho como “una tragedia” así sin más; que se diga que Gendarmería actuó de acuerdo a su protocolo y de manera adecuada y que si algún gendarme “de buen corazón” optó por abrir las celdas, resulta que es un héroe”, expresaron.
“Nosotros sabemos que las vidas de esos hombres y muchachos estuvo en las manos de los perros carceleros que, ante la posibilidad de una fuga u otro acto que se escapara de su control, se acobardaron y optaron por “esperar”; sabemos que su precario razonamiento se resume en un simple “mejor muertos que libres”; sabemos también que para el Gobierno no es más que un incomodo acontecimiento que lo obliga a hacer un par de promesas ridículas y que la estúpida opinión publica burguesa siente profunda satisfacción de que haya 81 delincuentes menos”, continúa el comunicado, informando, además, que, en promedio los huelguistas, ya han perdido cerca de 5 kilos.
Los objetivos de la huelga de hambre se relacionan con los beneficios intrapenitenciarios, es decir, “que se agilicen y se cumplan y se lleven efectivamente a cabo en el caso de quienes han cumplido con los requisitos”. Esto se refiere principalmente a las salidas dominicales, sabatinas y condicionales.
El segundo punto se refiere a la dignificación de las condiciones de vida dentro de la cárcel, es decir, “un mejor trato a las visitas (trato que es, hasta el día de hoy increíblemente vejatorio), más horas de visitas, más horas de patio, entre otros”, exigieron los reos del recinto de alta seguridad.
En Antofagasta, por su parte, el martes pasado un grupo de presos subió hasta los techos de la cárcel para extender lienzos y gritar consignas relacionadas a la mala infraestructura del penal y a los violentos tratos por parte de Gendarmería.
A esa hora se encontraban familiares esperando la hora de visita (en su mayoría niños y mujeres adultas), quienes exigieron la realización de las visitas para conseguir información respecto al estado de sus parientes, registrándose enfrentamientos entre éstos y Carabineros, que se vieron sobrepasados por la furia de los visitantes.
Cristóbal Cornejo
El Ciudadano
Piñera: No se cumplen sus proyecciones de crecimiento ( El Ciudadano).

Faltaban pocos días para finalizar noviembre cuando Sebastián Piñera hablando ante el empresariado anunció que la economía crecería en el año más de un 5,5% y que en los últimos meses su expansión estaría sobre el 7%. Al iniciarse diciembre y darse a conocer el Imacec de octubre estas proyecciones se derrumbaron. ¿No debe suponerse que al hablar un presidente de la República tiene una visión muy informada de lo que está sucediendo? El menor incremento no fue sorpresivo, desde luego dejó de compararse con las cifras negativas de un año en recesión. De otra parte, influye que las economías industrializadas siguen entrampadas por efectos negativos de la crisis financiera iniciada a mediados de 2007. Luego, incide el proceso revaluatorio del peso, que golpea a importantes sectores, entre ellos de la industria y la agricultura. Para señalar un último hecho está presente el continuismo de las políticas económicas, que conduce en muchos terrenos a un debate entre las actuales y anteriores autoridades económicas en quien es más “fiel” en aplicar el mismo modelo.
El Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre, cuando ya quedaba muy pocos meses para cerrar el año, proyectó un crecimiento anual de 5 a 5,5%. El presidente Piñera fue aún más optimista anunciando el 23 de noviembre en Enade, ya al finalizar 2010, que la expansión anual superaría el 5,5% previsto y que en los últimos meses del año crecería en torno al 7%. Sin embargo, el indicador mensual de actividad económica del instituto emisor (Imacec) de octubre, con un incremento en doce meses de 4,8% llevó a concluir, como lo reconoció el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, que “efectivamente en algún momento uno puede haber pensado que íbamos a estar cerca de la parte alta del rango y hoy uno ve que estamos más cerca de la parte media” (07/12/10).
Por su parte, Ricardo Matte, director del programa económico del oficialista Instituto de Libertad y Desarrollo redujo su estimación promedio para el año de 5,3% a 5%, señalando que el registro de octubre constituía “una especie de balde de agua fría para las expectativas” (07/12/10). En enero – octubre el incremento, con relación al mismo período del año anterior, fue de 5,1%, deteniéndose el proceso de crecimiento sostenido que se producía desde marzo. Más aún, el Imacec desestacionalizado de octubre cayó, con relación al mes anterior, en 0,6%.
¿Qué produjo el viraje? Nada que no se podía prever. Una explicación reside en que durante el tercer trimestre de 2009 la economía chilena, con relación al lapso inmediatamente anterior, dejó de experimentar cifras negativas, consecuencia del curso recesivo experimentado desde el segundo semestre de 2008. Es decir, se dejó de comparar con meses de decrecimiento. En segundo lugar, debe prestarse atención a causas conducentes a que durante el año la evolución sectorial fue marcadamente desigual. Mientras para el comercio, la Cámara de Comercio de Santiago proyecta un incremento anual de 13%, muy influido por las demandas adicionales generadas por el terremoto, el estímulo a adquirir productos importados empujado por la revaluación del peso y obviamente también debido al incremento de la demanda interna. En octubre, el índice de ventas del comercio al por menor (IVCM) creció 15,7% en doce meses, aumentando en especial la comercialización de bienes importados. Otros sectores, en cambio, como la industria, la pesca, la agricultura y la minería vivieron una realidad distinta. Para comprender el “viraje” debe prestarse a las razones que explican estos menores crecimientos.
El índice de producción industrial del INE registraba hasta septiembre un crecimiento promedio mensual acumulado en el año de -0,1%. Para en octubre anotar, al decir de Felipe Larraín, una expansión “no muy potente” de 1,7%, pasando recién a tener cifras ligeramente azules. A su vez, la industria metalúrgica – mecánica, de acuerdo a la asociación gremial del sector (Asimet), cayó en octubre con relación al mismo mes del año anterior en 4%. Su presidente, Ernesto Escobar, constató que “la actividad no ha repuntado en forma significativa en rubros como la inversión y la construcción (…)” (06/12/10). El hecho no es únicamente puntual. El país vive un proceso de desindustrialización en que influye la revaluación de la moneda nacional, ante la impasividad de las autoridades económicas. El índice de producción industrial del INE, con base 2002 igual a cien, alcanzó en 2005 a 120,7. Pues bien, en enero – septiembre registró un promedio mensual de 119,5, con una anotación similar en el último mes indicado. No es posible, por tanto, explicarlo únicamente por efectos rezagados del terremoto y maremoto de febrero.
Los problemas de la pesca son profundos, a la crisis de la salmonicultura se agregó una reducción significativa de las existencias. La pesca desembarcada a septiembre fue de 2.927.146 toneladas, cantidad un 20% inferior a iguales meses del año anterior, cuando ya se anotaba una marcada curva descendente. El Consejo Nacional de Pesca acordó reducir, a causa principalmente del incremento de las extracciones en las cercanías de la Zona Económica Exclusiva de Chile que efectúan barcos extranjeros, en un 76% la cuota de jurel, fijándola en 315.000 toneladas. En 2010 fue de 1.300.000 toneladas. El Consejo redujo, además, las cuotas para merluza común y del sur, merluza de cola entre las regiones V y XII, y congrio dorado.
La reducción de la producción minera puede llamar la atención debido al alto precio en los commodities exportados por el país. Sin embargo, la oferta se contrae a causa de las menores leyes de los minerales. El índice de producción sectorial descendió en octubre, comparándolo con el mismo mes de 2009, en 6,3%, anotando un estancamiento total en los diez primeros meses del año. En octubre, el descenso de la producción cuprífera fue todavía mayor, alcanzando al 7%, con reducciones también en la extracción de oro, plata y zinc.
La agricultura figura igualmente entre los sectores más afectados por la carencia de política cambiaria. Sus niveles de crecimiento en el año están solo entre 1,5% y 2%. El desplome de la paridad cambiaria, señaló el presidente de Fedefruta, “es un problema real”, ejemplificándolo con que las dos terceras partes de la superficie plantada en el país presentaba al finalizar el año 2010 cifras en rojo (13/12/10). “La mayor parte de los productos agrícolas – señaló Joseph Ramos, académico de la Universidad de Chile – no han vivido un auge en sus precios, como así ha sido el caso de los commodities y, en ese sentido, probablemente es el sector más afectado por el tipo de cambio” (09/12/10). A ello se sumó una situación climática adversa, producto de un año seco. Además, sus producciones se dirigen en proporción importante a mercados que sufren de un bajo crecimiento, como acontece en Europa y en EE.UU., con demandas cayendo. En los últimas tres temporadas, por ejemplo, las exportaciones de frutas al mercado europeo disminuyeron en volumen un 12%, 813.113 toneladas en 2007-2008 y 710.236 toneladas en 2009-2010. A los fenómenos de la economía mundial debe prestársele atención.
El crecimiento económico conllevó una reducción en la tasa de desocupación, que en el trimestre móvil agosto – octubre descendió al 7,6% de la fuerza de trabajo. Lamentablemente, el cambio metodológico introducido por el Instituto de Estadísticas no permite hacer comparaciones con años anteriores, ya que un objetivo debería ser volver a los niveles de sin trabajo existentes antes de la recesión experimentada por la economía nacional a mediados de 1998.
El desafío para alcanzar niveles de empleo comparables en el plano internacional es elevado. Las cifras de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) indican que el promedio de las personas ocupadas en la población de quince años y más es de 66%, mientras que en Chile – usando siempre cifras del INE de agosto octubre – fue de 54,4%. Para alcanzar el porcentaje de la OCDE se requeriría incorporar a la actividad laboral a 1.500.000 personas, es decir una suma superior al millón de empleos ofrecidos por Sebastian Piñera durante su campaña presidencial.
Para incorporar a la fuerza laboral debe reducirse el porcentaje de la población inactiva, no pocos de ellos al ser consultados expresan su disposición a trabajar de existir condiciones para hacerlo. Conseguirlo exige ampliar considerablemente la oferta de plazas laborales, ya no en condiciones particulares como las generadas por la reconstrucción sino de manera estable, en otras palabras debe superarse el desempleo estructural que existe en la economía nacional.
Un problema particularmente acuciante es el de la juventud. Entre los 15 y 24 años únicamente un 30% de sus integrantes tiene trabajo. El promedio en la OCDE es el doble. Igualmente, las tasas de desempleo juveniles son extraordinariamente altas: 21,5% entre los 15 y 19 años, 17,3% de 20 a 24 y 11% en el estamento de 25 a 29. La solución para publicaciones como Estrategia es, lisa y llanamente, considerar “una rebaja del salario mínimo para los jóvenes entre 18 y 29 años, ya que hoy solo se aplica a los menores de edad y a mayores de 65 años” (06/12/10). Es decir, remuneraciones que mantienen a sus receptores en situación de pobreza, cuando se trata, al contrario, de reducir este flagelo.
A pesar de lo evidente de la cifras, el ministro Larraín insistió en que “el dinamismo de la economía se mantiene. Nuestra meta sigue siendo el 6% de crecimiento para los próximos cuatro años” (07/12/10). No se afirman en hechos concretos y menos todavía tienen presente que la economía chilena es absolutamente abierta y, en consecuencia, muy expuesta a acontecimientos externos, positivos o negativos. No tenerlo en consideración conduce a hacer estimaciones que los hechos posteriormente desmienten.
La propaganda oficial constantemente afirma que el crecimiento económico sería una consecuencia de una supuesta “nueva forma de gobernar”, cuando una característica clara de la política seguida es su continuismo. Prácticamente no existen elementos de políticas económicas diferentes, salvo matices que provienen de que ahora la derecha gobierna directamente. Ello explica, por ejemplo, debates como el producido sobre la conducción fiscal entre Andrés Velasco y el equipo económico de Piñera sobre quien ha sido más riguroso en limitar el crecimiento del gasto público. Por su parte, la política monetaria mantiene la misma conducción y ella da al mismo tiempo su sello a la falta de acción para enfrentar el proceso de revaluación del peso, que claramente es uno de los factores que inciden en el proceso de desaceleración producido en los últimos meses de 2010.
A noviembre, la inflación anualizada fue de 2,5%, por debajo de las estimaciones oficiales, acumulando en el año un incremento de 2,9%. En el cuarto trimestre de 2009, como consecuencia de la recesión, los precios disminuyeron. La baja tasa en doce meses revela el impacto provocado por la revaluación, así como que subsiste una cantidad importante de factores productivos no utilizados. En el penúltimo mes del año, la inflación subyacente, que elimina los precios de combustibles y alimentos perecibles, descendió con relación al mes anterior en 0,1% y la que incluye además las tarifas reguladas en 0,2%.
“El efecto del tipo de cambio – expresó el economista Hernán Frigolett – se ha dejado sentir en toda la gama de productos importados de consumo durable, y por esta vía está conteniendo la inflación estructural, ratificando que somos importadores netos de inflación mundial, por la dependencia externa energética y su mecanismo de fijación de precios domésticos” (09/12/10). Los bienes transables, aquellos que se pueden comercializar internacionalmente, representan más de un 50% de la canasta del IPC y en ellos influye la paridad cambiaria.
Por Hugo Fazio
El Ciudadano
HUGO FAZIO
Informe sobre las nuevas provocaciones militares de Estados Unidos ( El Ciudadano).

La Comandancia Suprema del Ejército Popular de Corea publicó el día 20 la siguiente información:
A pesar de la advertencia fuerte de nuestro ejército y de las protestas internas y externas, los imperialistas yanqui y los belicistas de la capa militar títere del Sur de Corea, cometieron la imprudente provocación militar de disparar miles de balas y bombas en los alrededores de la isla Yonphyong en el Mar Oeste de Corea durante casi una hora desde las 14 y media del día 20, en vez de aprender la lección en su vergonzosa derrota sufrida en el anterior cruce de obuses en la misma isla.
Esta provocación militar partió del astuto designio de ellos de llevar al borde de guerra la situación de la Península Coreana al suscitar la reacción militar de la RPDC y de remediar de esta manera su política sobre Asia y estrategia sobre Corea que están a punto de ser fracasadas.
Al mismo tiempo, persiguió los fines de propaganda para salvar el decoro de las actuales autoridades títeres surcoreanas, que por su ignorancia e incapacidad, cayeron en la crisis de gobernabilidad tan general y seria que casi no les deja cumplir el resto de su mandato, y del desmoralizado círculo militar surcoreano.
En particular, no pasó de ser un juego con fuego de los cobardones, que por temor al segundo y tercer golpes de represalia y autodefensa de nuestro ejército, modificaron en silencio la zona de fuego y el punto de caída de los proyectiles; planeados anteriormente, y dispararon haciendo mucha bulla con los obuses que les faltaron por tirar en la provocación del pasado 23 de noviembre.
Por lo tanto, a nuestras fuerzas armadas revolucionarias no les hace falta responder caso por caso a las provocaciones militares tan bajas de los que reciben golpes de cara a cara y esgrimen puños a las espaldas.
El segundo y tercer golpes de respuesta de nuestras fuerzas armadas revolucionarias serán ilimitadas como ya se anunció a todo el mundo y terminarán eliminado el bastión de EE.UU. Y los belicistas títeres surcoreanos.
El mundo debe ver bien quién es el verdadero defensor de la paz en la Península Coreana y quién es el provocador real de la guerra.
Delegación Oficial Asociación de Amistad con Corea, Chile
Texto -de origen externo- incorporado a este sitio web por (no es el autor):
Cristián Andrés Sotomayor Demuth
viernes, 24 de diciembre de 2010
Editorial: Pinos y Campanitas ( The Clinic).



Por Patricio Fernández
El otro día vi una película que se llama Santa Claus. Debe haber mil películas con ese nombre. Salen varias cada año, y prácticamente todas aluden al así llamado “Espíritu Navideño”. Sus protagonistas son unos niños huérfanos (“los huérfanos” le resultan utilísimos a estos filmes con moraleja) y, por supuesto, Santa Claus, cuya vida peligró nuevamente en esta fábula con animales que hablan, enanos que trabajan en una factoría polar y adultos a los que les cuesta entender dónde radica lo esencial. Son historias que pugnan por despertar, en la mente de los imberbes, la ficción de que durante estos días la vida puede ser diferente y llenarse de sentido.
La versión hollywoodense de esta festividad se ha impuesto arrolladoramente al relato cristiano. Ya ni siquiera se trata del éxito de la versión nórdica y el derrumbe de la mediterránea, sino de la apoteosis de las luces, el mercado y los mensajes dulzones. Los pesebres asoman como una decoración pasada de moda. Importa mucho más el pino. Yo, de verdad, no termino de entender la onda del pino, muchas veces sintético, repleto de carambolas brillantes (antiguamente, San Bonifacio le colgó manzanas para representar las tentaciones), ampolletas que simulan lágrimas sonrientes y tiras de papel que relampaguean con una limpieza imposible para la plata, el oro o cualquier otro metal noble.
Dicen que en un comienzo lo adoraban los druidas (sacerdotes celtas), que de ahí pasó a Alemania y que a fines del siglo XIX una rusa lo introdujo en la corte de los borbones, pero todos estos son datos anecdóticos, porque aquí y ahora, el pino se prende y apaga con una bobería estrambótica. Ni siquiera esta lindura concita demasiada atención por estos días.
Es simplemente la peor época del año. Todo el mundo está cansado, hace calor y lo natural sería dejarse languidecer con poca ropa o pasear relajadamente, pero el ambiente es otro. Las jornadas no alcanzan para cumplir con los requerimientos escolares (representaciones con disfraces, entregas de notas, etc.), convivencias oficinescas, amigos secretos, cierres de contabilidades, trabajo agotador.
La obsesión de los regalos multiplica las preocupaciones. Navidad: momento del año en que deben hacerse muchos presentes, quieras o no hacerlos, y así tengas que improvisar llevándote la primera chuchería que capture tu atención. Por los rincones aparecen almas resistentes al vértigo mercantil que procuran a los desvalidos y abandonados un marco ni tan ilusorio de compañía -dado que no es mucho lo que hacemos para que sea de comunidad-, pero no pasan de ser particularidades admirables.
Entre los niños cunde la duda sobre cuál de todos los viejos pascueros será el verdadero. Yo mismo participo del juego con mis hijos, y nos hemos llevado varias sorpresas. Los Papá Noel están hasta la tusa de que los mocosos les revisen las barbas y los pongan a prueba. Los que son auténticamente viejos no entienden nada los productos que se largan a enumerar las criaturitas, los play station, los wii, tecnologías con siglas raras y específicas, petitorios propios de un laboratorio cibernético que, a oídos de esos ancianos contratados por los negocios que buscan mayor verosimilitud, suenan a trabalenguas. De hecho se aburren mucho al escucharlos, y es frecuente que un minuto después de hacerles un espacio en el trineo, ya los estén interrumpiendo para que se bajen. A las horas pic es comprensible, porque las hordas, mayoritariamente femeninas, hacen un alto frente a ellos y les montan en las rodillas a sus vástagos, así lloren o pataleen, con tal de descansar un momento. Los hombres, mientras tanto, permanecen bastante más ajenos al trajín.
Esta vez el asunto no se explica sólo con la clave machista: es un hecho de la naturaleza que las mujeres están mejor dispuestas que el hombre a la compra. Dejemos las excepciones de lado, pero incluso les gusta. Apostaría que en el consumo de último momento aumenta la presencia masculina. ¡Qué espíritu navideño ni qué nada! Pueden darse situaciones simpáticas a la hora de las fiestas (es una probabilidad escasa, pero en fin), aunque impera la agitación. Muchas casas se vuelven ferias de intercambio al llegar “la noche buena”.
No me interesa, en estos momentos, jugar el rol de un Ayatola anticonsumista: simplemente poner sobre la mesa, junto al pavo, la sensación de que ya ni los niños están para campanitas, de que ojalá lleguen luego las vacaciones y de que bajo tanta excitación cunde un vacío, decorado con carcajadas, como el que reina en los casinos mientras cantan los tragamonedas. Como si fuera poco, hace un calor insoportable, en el parlamento meten bulla, los centros comerciales están hediondos, y los que hacen gárgaras con el respeto a la vida, a continuación escupen sobren las mujeres sufrientes. ¡Qué pase diciembre, por el amor de Dios!
